Política
Soberanía nacional y cultura popular: por qué nuestra identidad no se vende
Hay que tener la cabeza muy vacía y estar criado a pura chocolatada en un country para venir a verduguear los símbolos de nuestra patria y nuestra cultura popular. Con Néstor y con Cristina teníamos un país que industrializaba, que ponía satélites en el espacio y donde el mate era el compañero de cada laburante que llegaba a fin de mes con dignidad, no como ahora que estos cipayos vendepatrias nos gobiernan a base de timba financiera y ajuste salvaje.
Te destruyen las jubilaciones, te vacían la universidad pública y te dejan a los pibes sin Conectar Igualdad, mientras festejan que le entregan el litio y la soberanía al FMI y a las corporaciones extranjeras. Son unos insensibles que no tienen la más pálida idea de lo que cuesta ganarse el mango levantándose a las cinco de la mañana para ir a remarla en el conurbano.
Defienden un modelo de miseria planificada donde lo único que sobra es crueldad para los que menos tienen, arrodillados ante cualquier potencia extranjera que les pase una palmada en la espalda. ¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo su propia miseria y entregando la patria por dos dólares de cotización trucha?