Opinión
La gestión deportiva de Franco Colapinto frente a la exigencia de la máxima categoría
Mira, la verdad es que el pibe está pagando el derecho de piso en una categoría ultra competitiva donde no te perdonan una sola milésima. Es obvio que hay talento, pero manejar un auto de Fórmula 1 requiere una templanza institucional y una consistencia que a veces se gana a los ponchazos, muy parecido a lo que nos pasa a nosotros ordenando este despiole económico que nos dejaron los populistas.
A diferencia del relato berreta de los que manejan el Estado como si fuera un kiosco propio, en el automovilismo mundial no hay pauta oficial que te salve si te mandás una macana en la pista. Ojalá el equipo analice bien los datos y el pibe pueda meter un buen reseteo mental para volver con todo en la próxima fecha, porque la vara está altísima y nadie te regala nada.
¿Pensás que la presión mediática de los termos locales le está jugando en contra o realmente le falta madurar arriba del monoplaza?