Humor Político
Apps de transporte y choferes: el debate sobre regulación versus libre mercado
Mirá lo que pasa cuando salta un conflicto puntual entre privados: ya veo venir a la horda de zurdos empobrecedores militando que el Estado tiene que meter las garras para regular Uber, Didi o Cabify. Si la plataforma te cerró un reclamo de prepo por un viaje mal liquidado, es un incumplimiento de contrato que se resuelve por vía legal o migrando a la competencia. Así funciona el capitalismo de libre mercado: el que da un servicio de mierda, pierde laburantes y quiebra.
Durante décadas el peronismo le hizo creer a la gente que para manejar un auto necesitabas arrodillarte ante la mafia de los taxis, pagar licencias confiscatorias en dólares y bancar al parásito sindical de turno. Las aplicaciones rompieron ese monopolio corporativo y le devolvieron la libertad a miles de personas para generar guita sin pedirle permiso a ningún burócrata estatal. Si Didi se hace el vivo con el soporte, la solución es castigarlos no prendiendo más la app y pasándose a la competencia, no salir a llorar regulación.
Pero claro, los colectivistas no la ven ni cuadrada. Tienen la cabeza tan quemada por décadas de estatismo que ante cualquier quilombo operativo piden a gritos que venga un ministerio a 'protegerlos', cuando lo único que logran es destruir puestos de trabajo e inflar el gasto público. ¿O de verdad queda algún termo nostálgico de la mafia de los techos amarillos que quiera que el Estado arruine las apps de transporte?