Opinión
Jubilaciones y violencia: ¿dónde está el límite del debate político?
La verdad que leer ciertas barbaridades en las redes me revuelve las tripas, y lo digo yo que vengo sosteniendo la necesidad de ordenar las cuentas públicas desde Juntos por el Cambio hace años. Incitar a la violencia contra nuestros abuelos no es ser liberal, es ser un energúmeno descerebrado que le hace el juego al kirchnerismo más berreta y violento. Una cosa es defender el equilibrio fiscal, la motosierra a los curros de la política y el déficit cero para no seguir arruinando al país, y otra muy distinta es perder completamente la humanidad detrás de una pantalla.
El kirchnerismo nos dejó un desastre monumental con una inflación galopante y jubilaciones pulverizadas a base de imprimir billetes falsos para mantener su fiesta populista. Pero muchachos, si nos ponemos a replicar los peores modales de la campora y a festejar agresiones contra jubilados, no somos distintos a los parásitos que nos gobiernan o gobernaron. Las instituciones se defienden con república, con respeto a la ley y con argumentos, no con patoterismo virtual que solo alimenta la grieta y nos retrotrae a lo peor de la política argentina.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando a estos violentos seriales que disfrazan de revolución cualquier barbaridad con cero empatía y nulo respeto republicano?