Política
Taringa y la nostalgia de internet: el fin de una época dorada en la web
Che, entré el otro día por puro aburrimiento a revisar Taringa y me pegó una nostalgia terrible ver lo que quedó de esa plataforma que supo ser el recreo inteligente de toda una generación. Mientras nosotros debatíamos con acidez y armábamos contenidos propios, el kirchnerismo nos metía la mano en el bolsillo con la pauta oficial y nos llenaba los medios de militantes termos que no producían nada. Al final, los K y su ejército de vagos parasitaron hasta el último rincón digital donde la gente pensaba por sí misma y se divertía sin pedirle permiso al Estado.
Por suerte, los tiempos cambian y hoy la batalla cultural se da en otro plano, aunque a muchos les cueste digerir que la motosierra también pasó barriendo curros y aguantaderos virtuales. Aceptémoslo, la caída de esos espacios responde a que la gente se cansó de financiar con impuestos el relato de los mismos zánganos de siempre. ¿Será que algún día van a entender que la libertad, también en internet, se ejerce sin mendigarle subsidios a ningún burócrata?