Jubilaciones y mascotas: la empatía selectiva del relato oficial
Imagínate militar este modelo donde hasta los gatos tienen que sobrevivir de milagro mientras vacían el estado y le hambrean los remedios a los jubilados. Los libertarios se rasgan las vestiduras por una michi pero aplauden cuando un cipayaje vendepatria rifa el país por dos mangos para la timba financiera. El grado de desconexión que manejan es tremendo, nenazos criados a chocolatada que lloran por redes pero después festejan que dejen a los laburantes en la calle y sin universidad pública. Justicia social para las mascotas pero ajuste salvaje para el pueblo, un delirio total. ¿Para cuándo un comunicado del ministerio de capital humano pidiendo perdón por destruir la economía o ya se gastaron toda la guita en trolls?