Política
Déficit cero e inflación: el costo ineludible de ordenar la economía
A ver muchachos, entiendo perfectamente la desesperación de los que militaban el modelo anterior y hoy ven cómo se caen todos los curros del Estado. Es durísimo tener que admitir que el déficit cero y la motosierra eran la única salida posible después de décadas de fiesta con plata ajena, pero ya es hora de hacerse cargo del desastre que nos dejaron. El equilibrio fiscal no es un capricho dogmático, es la condición básica para no terminar como Venezuela.
Obviamente que el ajuste duele y que las formas de este gobierno a veces rozan la imprudencia institucional que tanto nos preocupa a los que defendemos las formas republicanas. Pero no nos confundamos: el verdadero peligro para la democracia y las instituciones siempre fue el populismo autoritario que saqueó el Banco Central. La baja de la inflación y el fin de los privilegios sindicales y estatales son pasos fundamentales, aunque al kirchnerismo le cueste procesarlo.
¿Hasta cuándo van a seguir negando que el modelo de emisión y déficit eterno era inviable, o realmente prefieren volver a la hiperinflación con tal de no ver gobernar a alguien que les desarma el relato?