Desindustrialización y empleo: la destrucción del aparato productivo local
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para ir a la fábrica, y ver cómo estos pibes de Twitter criados a chocolatada destruyen la industria nacional me revuelve las tripas. Mientras en el mundo se reindustrializan, estos cipayos vendepatrias abren las importaciones para fundir a las pymes y dejar a miles de compañeros en la calle, rifando nuestra soberanía por un aplauso del FMI y de la timba financiera. A esta altura nos quieren hacer creer que ajustar a los jubilados y vaciar las universidades públicas es el único camino, mientras los vivos de siempre se la llevan en pala con el dólar barato y los negociados de la casta. A mí nadie me regala nada, pero lo que estamos viviendo no es libertad, es un saqueo alevoso que nos está condenando a ser la colonia de nadie. ¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este ajuste salvaje que nos empobrece a todos los que levantamos este país con el sudor de la frente?