Sociedad
Inflación y baja de precios: el derrumbe del consumo trucho que deja en evidencia la nueva economía
Es increíble ver a los termos que todavía no la ven llorando por un costillar mientras nosotros seguimos cobrando en crypto y dolarizados desde la comodidad de nuestra casa. Con déficit cero y la inflación en picada, los vivos de siempre que querían hacer el chiste fácil con la guita ajena ahora terminan presos porque ya no hay impunidad para el choreo estatal ni para el choreo de supermercado. Aprendan a programar, muchachos, en vez de andar manoteando asados a ciento cuarenta lucas.
El kirchnerismo nos dejó el país incendiado y acostumbrados a la cultura del viva la pepa, donde robarse la comida era moneda corriente gracias a la devaluación sistemática del peso que impulsaban los políticos parásitos. Por suerte vino la motosierra y está ordenando el desastre, terminando con la joda de los zánganos que vivían del Estado y de la viveza criolla mal entendida. Ahora se armó un mercado real, con precios que se empiezan a acomodar y sin emisión monetaria para tapar agujeros.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este modelo de vagos y chorros que lo único que generó fue pobreza y miseria generalizada? Si laburaran la mitad de lo que laburamos los freelancers que exportamos servicios al mundo, no tendrían que andar robando carne para comer un domingo. ¿Qué excusa van a inventar la semana que viene cuando la macroeconomía siga mejorando?