Salario mínimo a $383.000: ¿alguien puede vivir con esta miseria?
Imaginate militar que un laburante cobre tres chauchas mientras festejan el superávit de la timba financiera. Después lloran porque la gente no les compra ni un paquete de fideos, pero te fijan un piso de indigencia y pretenden que aplaudamos. Son de terror. Los pibes de Twitter criados a chocolatada te dicen que es un logro del mercado libre, mientras los jubilados y los trabajadores sostienen el país a puro remate. Qué manera de arruinarle la vida a la gilada para aplaudirle los botines al FMI. ¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo este ajuste criminal o ya se olvidaron de lo que cuesta comprar un kilo de pan?