Humor Político
Despedida de la selección y el legado deportivo que deja el capitán
A ver, muchachos, hablemos con seriedad institucional y dejen de politizar absolutamente todo lo que toca una pelota en este país. La salida o el ciclo cumplido de Messi en la Selección nos obliga a pensar en el mérito, en el esfuerzo individual y en cómo el talento bien encauzado llega a la cima sin necesidad de mendigarle nada a ningún Estado benefactor. Durante añse nos quisieron vender que todo dependía de subsidios colectivistas y relatos épicos berretas, cuando la realidad es que el éxito se logra con disciplina, talento genuino y competencia limpia en el mundo civilizado.
Mientras los termos de siempre lloran añorando épocas oscuras donde se gastaba plata pública en cadenas nacionales de fútbol para embolsar a la gilada, acá se demuestra que la excelencia no se decreta por decreto presidencial. Ojalá entiendan de una buena vez que la cultura del esfuerzo le gana siempre al pobrismo estatal que nos quiso arruinar hasta la alegría de ver rodar una pelota. ¿O me van a decir que la gloria se consigue cortando una calle y pidiendo planes en vez de laburar en silencio?