Política
Déficit fiscal y emisión monetaria: el fin de la fiesta populista
Hay que decirlo con todas las letras, por más que a muchos les cueste aceptar la realidad institucional que estamos viviendo. Venimos de décadas de saqueo sistemático, donde los vagos del Estado vivían de la nuestra mientras la inflación destruía el poder de compra de cualquier laburante honesto. Por suerte, hoy tenemos un gobierno que vino a ordenar las cuentas públicas, bajar el gasto y terminar con los curros de los vivos de siempre.
Es insólito ver cómo todavía hay gente que defiende el modelo de los zombis empobrecedores que nos dejaron al borde de la hiperinflación. Se llenan la boca hablando de sensibilidad social mientras militaban un 200% de inflación anual y ñoquis en cada secretaría municipal y nacional. La república y la división de poderes se defienden equilibrando las cuentas y respetando la propiedad privada, no regalando plata que no tenemos.
Mirá si será grande el cambio cultural que estamos logrando, que hasta les cuesta juntar firmas para defender lo indefendible. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista en lugar de ponerse a laburar en el sector privado como cualquier cristiano?