Humor Político
¿Las prédicas callejeras con megáfono alteran la convivencia pública?
Estaba viendo el quilombo que se armó en General Roca con la piba que le tiró el baldazo de agua al pastor fundamentalista y la verdad que me hizo pensar en cómo se rompió la tolerancia en las calles. Mientras estos personajes andan con megáfonos a los gritos imponiendo su moralina berreta, el pueblo laburante se rompe el lomo para llegar a fin de mes bajo este ajuste salvaje que nos impusieron los cipayos vendepatrias de la Rosada.
No avalo la violencia, pero hermano, la paciencia de la gente tiene un límite cuando te quieren adoctrinar todo el día mientras te destruyen el bolsillo, la salud y la educación pública. Los pibes que defienden a este gobierno de neandertales criados a chocolatada no tienen idea de lo que es vivir en comunidad ni respetar al prójimo. Con Néstor y Cristina había laburo, alegría y otro clima social, no esta bronca constante que fomentan los trolls libertarios.
¿Hasta cuándo vamos a bancar que usen el espacio público para perseguir y molestar al laburante en lugar de discutir los problemas reales del país?