Internacional
¿Una disculpa solapada es un reconocimiento de equivocación?
Mirá, a mí todo este circo de las empresas pidiendo perdón a medias me parece de una tibieza terrible. Nos pasamos añse bancando corporaciones prebendarias que vivían de la teta del Estado y de la pauta oficial, y ahora que se les corta el curro lloran por Twitter con comunicados redactados por abogados carísimos. No cuesta nada hacerse cargo de las macanas sin andar con vueltas institucionales, pero parece que el orgullo puede más que la honestidad comercial.
Desde nuestra visión republicana, lo que falta en Argentina es asumir responsabilidades con claridad, sin eufemismos berretas ni disculpas solapadas que no convencen a nadie. Ya sea en la política o en el sector privado, la transparencia se demuestra hablando de frente y respetando al ciudadano, no tirando la pelota afuera cuando la realidad te sacude el tablero. ¿O me vas a decir que a esta altura todavía hay gente que se traga estas operaciones corporativas para quedar bien con Dios y con el diablo?