Humor Político
Privatización de AYSA: impacto financiero y la llegada de inversiones privadas
Era hora de sacarse de encima esa cueva de parásitos estatales que solo servía para acomodar militantes y vaciarle los bolsillos a los laburantes con tarifas dibujadas. Mientras los termos lloran por la soberanía de las napas, la realidad es que el sector privado viene con la billetera gorda a poner dos mil millones de verdes que el Estado jamás iba a ver, ocupado como estaba en financiar festivales de poesía y pauta oficial. Todo este circo estatista que defendían los zurdos empobrecedores ya se cayó a pedazos, y hoy la única que va es netear en cripto y dejar que el mercado ordene el quilombo que armaron.
Fíjense cómo lloran los burócratas sindicales que ahora van a tener que salir a laburar en serio en vez de vivir del IVA de los fideos que pagan los pibes en Chaco. Aprendan a programar, muchachos, saquen las manos de la teta del Estado y dejen de arruinarle la vida al que produce. ¿Tan difícil es entender que regalar empresas públicas deficitarias era un negocio para pocos y miseria para todos los demás?