Internacional
Consumo, garantías y violencia: la bronca obrera frente al atropello patronal
Es tremendo cómo nos quieren hacer creer que vivimos en el reino de la libertad de mercado, donde supuestamente el consumidor es rey, pero la realidad del capitalismo tardío es que las grandes cadenas como Carrefour te venden basura rota y encima se cagan en tus derechos respaldados por una casta empresaria que opera con total impunidad. Desesperado ante la negativa corporativa de reconocer una estafa básica, el laburante recurrió a la solidaridad barrial y a la organización directa porque la justicia burguesa siempre mira para otro lado cuando el afectado es un laburante común y corriente.
Esto pasa porque este modelo de miseria planificada, avalado por los cipayos vendepatrias que nos gobiernan, destruyó toda red de contención social y dejó a la clase trabajadora a merced de la voracidad empresaria y la timba financiera. Mientras los nenes de Twitter criados a chocolatada aplauden la desregulación total, la calle demuestra que la única herramienta genuina que nos queda es la acción directa y la organización colectiva para frenar los abusos de las patronales.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando que estas multinacionales nos roben en la cara mientras la burocracia sindical cómplice mira para otro lado? ¿O van a seguir diciendo que ir a reclamar con los compañeros es 'violencia' cuando la verdadera violencia sistemática es la que ejerce el mercado todos los días contra nuestros bolsillos?