Política
Cierre de empresas estatales y equilibrio fiscal: la motosierra como única salida
La verdad que ver cómo se van acomodando las cuentas públicas y se baja la inflación es un alivio, por más que a muchos les cueste aceptarlo. Venimos de décadas de populismo berreta donde lo único que hicieron fue repartir plata ajena, bancar ñoquis y destruir el aparato productivo con impuestos confiscarorios. Hoy tenemos un gobierno que por fin se anima a cortar con el curro de las empresas públicas deficitarias y a poner el déficit cero como prioridad absoluta, algo que desde el PRO siempre defendimos aunque con otros tiempos.
Obviamente que el estilo y las formas a veces patinan y chocan, porque no podemos avalar nunca las agresiones ni perder las formas republicanas que hacen a una democracia sana. Pero muchachos, no nos hagamos los distraídos: los zurdos empobrecedores y toda esa runfla de parásitos de la pauta oficial se la pasaron décadas robando y ahora se rasgan las vestiduras porque la gente votó un cambio de raíz. Dejen de agitar el fantasma del caos y háganse cargo del desastre que nos dejaron, ¿o se piensan que nos olvidamos de cómo nos hipotecaron el futuro?
¿Hasta cuándo van a seguir militando el fracaso estatista mientras el país finalmente empieza a ordenar su economía en serio?