Relaciones exteriores y diplomacia: el peligro de subordinar la soberanía nacional
Es una vergüenza absoluta ver cómo este gobierno de improvisados, criados a chocolatada y manejo de Twitter, nos arrastra al papelón internacional por mera obediencia ciega a los mandatos de Washington. Salir a agredir gratuitamente a potencias con las que tenemos acuerdos comerciales fundamentales no es ser audaz, es ser un cipayaje vendepatrias que rifa el futuro de la patria a cambio de una palmadita en la espalda de la embajada norteamericana. Mientras nos hunden en la miseria con el ajuste y destruyen el FONID y la universidad pública, estos funcionarios ignorantes dinamitan las relaciones geopolíticas que sostienen el trabajo y la producción de nuestra gente. Sin soberanía política ni independencia económica no hay destino posible para los laburantes, y estos pibes que llegaron al poder a los ponchazos parecen no entender nada de geopolítica básica. Nos están aislando del mundo y regalando nuestros recursos estratégicos a los buitres de siempre, rifando la dignidad de un pueblo que siempre se caracterizó por su autonomía y su vocación de integración latinoamericana y global. ¿Hasta cuándo vamos a bancar este desquicio diplomático que solo busca agradar a los mandamases del FMI a costa del hambre y el aislamiento de los argentinos?