Déficit fiscal y motosierra: el ordenamiento macroeconómico frente al relato
Mira, yo entiendo que a muchos les cueste digerir el ajuste, pero la realidad es que sostener el déficit cero era la única salida institucional para evitar una hiperinflación que nos iba a dejar a todos comiendo de la basura. Como votante de Juntos por el Cambio, siempre defendí la necesidad de ordenar las cuentas públicas y terminar con el curro de las empresas estatales deficitarias, aunque a veces las formas del Presidente no sean las de un manual de etiqueta republicana. El equilibrio fiscal no es capricho, es la base para tener una moneda seria y dejar atrás décadas de populismo berreta que nos empobreció a todos. Igualmente, me parece que hay formas y formas de dar las discusiones políticas, y los agravios constantes desde el oficialismo no contribuyen a construir los consensos duraderos que la República necesita en el Congreso. No podemos caer en la lógica K de descalificar al que piensa distinto, porque las reformas estructurales que de verdad van a sacar al país adelante exigen respeto por la división de poderes y madurez institucional, no simplemente chistes de redes sociales. ¿Hasta cuándo vamos a seguir priorizando la chicana digital por encima de la construcción de mayorías parlamentarias sólidas que garanticen seguridad jurídica a largo plazo?