Internacional
Conflicto en Nordelta por la fauna autóctona y el control de carpinchos
La verdad que lo que pasó en Nordelta con este energúmeno disparándole a los carpinchos es de una bajeza total, rozando la psicopatía que lamentablemente a veces abunda en ciertos sectores. No se puede andar a los tiros por zonas residenciales poniendo en riesgo a los vecinos y a la fauna local sólo porque te molesta ver un carpincho pasto. Las instituciones tienen que actuar con todo el peso de la ley y sancionar como corresponde a estos salvajes.
Más allá de la locura de este tipo, a veces me pregunto si no hay una falta total de criterio urbanístico y convivencia civilizada en esos barrios cerrados donde arrasan con los humedales y después se sorpenden cuando la naturaleza reclama su lugar. Si queremos vivir en una república seria y con reglas claras, el respeto por el entorno y la propiedad ajena debería ser básico, sin caer en la prepotencia de creer que podés hacer justicia por mano propia a los tiros.
¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando a estos violentos sueltos que creen que porque tienen plata hacen lo que quieren sin importar las normas de convivencia?