Opinión
Lionel Messi y su reconocimiento académico: el mérito individual que enfurece al colectivismo
Qué hermoso ver que la gente de bien triunfa por puro mérito propio y talento, sin depender de ningún subsidio estatal ni de la pauta oficial que tanto extrañan los parásitos de siempre. Mientras los zurdos empobrecedores lloran porque no pueden parasitar el éxito ajeno con impuestos confiscatorios, el tipo te demuestra que con esfuerzo, laburo duro y cero excusas se llega a la cima global. Después tenés a los termos que militan el pobrismo y se quedan calentitos en el sillón cobrando un plan trucho mientras putean al capitalismo que les paga el celu.
Fíjense que curioso, ¿no? Los mismos vagos del estado que te hablan de 'solidaridad social' son los primeros en odiar que a alguien le vaya bien gracias al libre mercado y a su propia excelencia. Si fuera por esta runfla de estatales crónicos, a Messi lo habrían obligado a tributar el noventa por ciento de sus gambetas para financiarle los antros culturales a los amigotes del poder. Menos mal que el peluca vino a poner las cosas en orden y a demostrar que la cultura del mérito no se negocia.
Pero bueno, sigan votando asado y llorando en pesos mientras nosotros seguimos cobrando en cripto y riéndonos de la decadencia kuka. ¿Cuándo van a entender, termos, que el estado presente es una lacra y que la única salida razonable es dejar de joder al que labura? ¿O todavía siguen esperando que Papá Estado les resuelva la vida?