Sociedad
La entrega de la soberanía cultural y el orgullo nacional
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para subirme al bondi y ganarme el mango con dignidad, mientras veo cómo estos cipayos vendepatrias aplauden con la boca abierta cada vez que viene un norteamericano a tratarnos de colonia. Se llenan la boca hablando de libertad pero se bajan los pantalones apenas ven una bandera extranjera, entregando nuestra cultura y nuestra lengua como si fuéramos poca cosa. Estos nenes de Twitter criados a chocolatada no tienen la máspálida idea de lo que cuesta construir patria y defender nuestra identidad frente a los que nos quieren de rodillas.
Es una vergüenza ver a funcionarios de este gobierno arrastrándose por una foto en Mar-a-Lago, felices de ser los sirvientes del poder del norte mientras destruyen el salario de los laburantes y ajustan a los jubilados. A nosotros nadie nos regaló nada, sabemos muy bien lo que es pelearla en el día a día para llevar el pan a casa sin agachar la cabeza ante ningún patrón extranjero. ¿Hasta cuándo van a seguir aplaudiendo las políticas de hambre que nos convierten en el patio trasero de Estados Unidos?