Internacional
Caza ilegal en Nordelta: el debate sobre la fauna urbana y los controles
No la ven, muchachos, se la pasan llorando por unos carpinchos en Nordelta mientras el país entero se está poniendo de pie gracias a la motosierra del peluca. Ahora resulta que un energúmeno sale a los tiros y saltan todos los zurdos empobrecedores y colectivistas a rasgarse las vestiduras, como si la propiedad privada y la seguridad no fueran la prioridad en este bendito suelo. Están tan acostumbrados a vivir del Estado parásito y de la pauta oficial que cualquier gilada les sirve para armar circo y no hablar del déficit cero, la baja de la inflación y la libertad carajo que estamos viviendo.
Claramente hay que respetar las leyes y el que comete un delito tiene que pagar, pero no me vengan con la opereta ambientalista berreta para frenar el orden económico que está imponiendo este gobierno. A todos estos vagos del Estado que se indignan por un carpincho pero aplaudían cuando nos robaban el 50% de la guita con emisión para bancar polenta, les aviso que la fiesta se terminó. ¿Cuándo se van a avivar de que el modelo estatista fracasó y que la única salida es con capitalismo de libre mercado?