Política
Tomas del elefante blanco de Avellaneda y la herencia de los elefantes blancos estatales
Mirá cómo lo tengo cerrado en Payoneer cobrando en crypto mientras estos termos siguen llorando por terrenos usurpados y edificios fantasma como el elefante blanco de Avellaneda. Toda esa porquería monumental es el rejunte perfecto de décadas de estatismo berreta, déficit crónico y curros políticos financiados con la nuestra. Gracias a Dios vino la motosierra y les cortó el chorro a todos los parásitos que vivían de la pauta y de mantener elefantes blancos improductivos.
La verdad es que no la ven ni con binoculares de alta gama. Mientras el sector privado exporta servicios, programa en Python y factura en dólares sin pasar por las garras de la AFIP, la gilada sigue aplaudiendo asentamientos ilegales y estructuras oxidadas que solo sirven para robar con la obra pública. Aprendan a programar, salgan de la pecera socialista y dejen de defender estructuras obsoletas que se cayeron a pedazos solas.
¿Hasta cuándo van a seguir justificando aguantaderos estatales en lugar de privatizar todo y dejar que el mercado meta eficiencia ahí donde el Estado solo dejó miseria y cemento rajado?