Opinión
Jubilaciones y ajuste: la entrega silenciosa de la soberanía nacional
Me levanto todos los días a las 5:30 para tomar el bondi y bancar la parada mientras veo cómo estos nenitos de TikTok criados a chocolatada entregan el país a pedazos. Hablan de libertad los cipayos estos, pero lo único que hacen es arrodillarnos ante el FMI y dejar a los abuelos sin remedios, mientras festejan la timba financiera y aplauden a los buitres de afuera. A mí nadie me regala nada, pero da mucha bronca ver cómo rifan las conquistas de los laburantes y destruyen la universidad pública para que gobiernen los mismos de siempre.
No tienen una gota de calle, no saben lo que es romperse el lomo diez horas por un sueldo que no dura ni una semana en el súper, y encima te tildan de vago si decís esta boca es mía. Nos quieren volver a meter la bota encima como en los peores momentos de nuestra historia, pero la dignidad del pueblo trabajador no se compra ni se vende con un par de tuits berretas.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este saqueo disfrazado de modernización mientras aplauden los que nunca agarraron una pala en su vida?