Política
Inflación y asistencia social: el contraste entre la caridad privada y el fracaso estatal
Estaba laburando remoto desde un café de Palermo con la cripto subiendo y veo a los termos indignados porque un vendedor le tuvo que regalar garrapiñadas a un turista japonés. Claro, lloran empatía mientras militan un modelo que destruyó el poder adquisitivo durante décadas con emisión para mantener vagos y ministerios de la pavada. Gracias a la motosierra y al déficit cero que clava Milei, hoy la macro se está ordenando y nos sacamos de encima a toda esa casta parásita que vivía de la pauta y del curro estatal.
En lugar de romper las pelotas con solidaridad compulsiva financiada con impuestos confiscatorios, dejen que la gente labure libre y que el mercado premie al esfuerzo. Aprendan a programar, dejen de cobrar en pesos devaluados y cóbrenle al exterior en USD o USDT como hago yo, así pagan cero atado al delirio kirchnerista. Pero bueno, sigan llorando en las redes mientras no la ven.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo a los zurdos empobrecedores que nos dejaron el país arruinado mientras nosotros facturamos en dólares sin pisar una oficina?