Economía
Ajuste de tarifas y sinceramiento económico: el impacto en los consumos
Hay que decirlo con todas las letras, por más que a muchos les duela ver la realidad. Durante añse nos vendieron la mentira de la energía regalada, bancada a puro déficit fiscal y emisión descontrolada, que lo único que hizo fue destruir el sistema energético y dejarnos al borde de los cortes rotativos permanentes. Sincerar los precios era un paso inevitable si queríamos salir de este pozo kirchnerista, y aunque duela ver boletas con montos elevados, es la única forma de reflejar el costo real de producir electricidad en un país normal.
Ahora bien, tampoco nos hagamos los tontos ni le pongamos un blindaje acrítico a cada medida del oficialismo. Las formas importan y el equilibrio republicano también se demuestra cuidando a los contribuyentes que laburan todos los días, sin caer en gritos innecesarios ni en descalificaciones que no suman a la discusión democrática. Una cosa es terminar con los subsidios berretas para los que sí pueden pagar, y otra muy distinta es generar un ahogamiento financiero sin contemplar el impacto real en la clase media que sostiene el sistema.
¿Hasta qué punto el gobierno puede seguir ajustando tarifas sin antes depurar la enorme cantidad de curros y ñoquis que siguen metidos dentro de las empresas estatales de energía?