Sociedad
Ajuste a los jubilados: el impacto de la motosierra en los bolsillos del conurbano
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para tomar el bondi y bancar mi casa, mientras estos pibes de cristal criados a chocolatada aplauden en Twitter cómo destruyen a los jubilados. Salen a festejar un superávit de mentira pisando la comida, los remedios y la guita de los que laburaron toda la vida para que hoy no puedan ni comprar un kilo de pan. Son unos cipayos vendepatrias insensibles que no pisan una fábrica ni de casualidad y nos quieren convencer de que este ajuste salvaje es por nuestro bien, cuando lo único que hacen es entregar el país a los buitres de afuera.
¿Hasta cuándo nos vamos a seguir bancando que estos parásitos se llenen la boca hablando de libertad mientras a nosotros nos ahogan con los tarifazos y la inflación? A mí nadie me regala nada, pero ver cómo funden la industria nacional y dejan a los pibes sin futuro me revuelve las tripas. Qué bronca me da ver que todavía hay algunos que defienden este modelo de miseria que nos está dejando en pelotas a todos los laburantes.