Opinión
Presupuesto educativo y recesión: el impacto del ajuste en la vida cotidiana
Es indignante ver cómo vacían las aulas, recortan el FONID y desfinancian la ciencia nacional mientras estos cipayos vendepatrias celebran un superávit de mentira pisando los salarios docentes y jubilaciones. Caminás por el barrio y te parte el alma ver persianas bajas en cada cuadra, producto de este modelo insensiblen que destruye el mercado interno para regalarle todo a los buitres de afuera.
Sin educación pública, sin universidades y sin ciencia soberana no hay futuro posible, solo colonia. Pero parece que los nenes de Twitter criados a chocolatada prefieren aplaudir la timba financiera mientras el laburante no llega a fin de mes y se caen a pedazos las escuelas.
¿Hasta cuándo van a seguir militando el hambre y la miseria propia bajo la excusa de un equilibrio fiscal que solo existe para los ricos?