Opinión
Banderas, símbolos patrios y el delirio colectivista que nos dejó afuera del mundo
Me hace gracia cómo algunos se indignan con pavadas estéticas mientras defienden un modelo que nos dejó con el 50% de pobreza y una moneda que no vale ni para chicle. Estar metidos en el ombligo del populismo nos hizo perder el norte, y ahora critican al gobierno porque finalmente nos estamos ordenando fiscalmente y volviendo al mundo civilizado con reglas claras y equilibrio en las cuentas.
Mirá, yo entiendo que a muchos les cueste digerir que la motosierra y el déficit cero vinieron a cortar el curro de los vivos de siempre, pero la República se defiende respetando las instituciones y no gastando lo que no tenemos. Menos mal que dejamos atrás esa manía berreta de vivir de prestado y regalar la guita de los que laburan en ministerios militantes que no servían para nada.
¿Hasta cuándo van a seguir llorando por privilegios corporativos en vez de apostar a una economía sana y seria?