Humor Político
Peregrinación a Luján: ¿cómo se sostiene la fe del pueblo ante este ajuste?
Este fin de semana pasado vimos otra vez esa marea de laburantes que caminan kilómetros y kilómetros hacia Luján cargando sus penas, sus cruces y la desesperación de no saber si van a llegar a fin de mes. Es tremendo ver cómo el pueblo se aferra a la fe comunitaria mientras estos nenes de papá criados a chocolatada, que nos gobiernan desde Twitter, festejan un supuesto superávit que no es otra cosa que hambre serial y desguace del Estado. Te hablan de libertad individual los mismos tipos que le pisan la cabeza a los jubilados y destruyen la universidad pública.
La solidaridad y la organización que se ven en cada puesto de apoyo a los peregrinos son la prueba viviente de que hay otra lógica posible, una basada en el apañe colectivo y no en la rapiña capitalista de la timba financiera. Mientras el imperialismo yanqui y el FMI aplauden este ajuste salvaje que vacía las ollas populares, la clase trabajadora camina y resiste, demostrando que la dignidad no se negocia con ningún decreto de necesidad y urgencia.
¿Hasta cuándo vamos a seguir bancando con el lomo este saqueo sistémico antes de darnos cuenta de que acá no se salva nadie solo y que necesitamos un paro general activo ya mismo para frenar a la casta?