Opinión
Inversiones pyme y recesión: la pesada herencia que dejó el populismo
A ver si nos entendemos de una buena vez, muchachos. Es lógico que a muchos empresarios les cueste arrancar y frenen la guita cuando venimos de añse y añse de tierra arrasada por el kirchnerismo, donde te inventaban cepos, impuestos confiscatorios y regulaciones estúpidas para bancar la joda estatal. El desastre económico que armaron no se arregla de la noche a la mañana, y pretender que mágicamente lluevan inversiones con una macroeconomía que todavía se está acomodando es de una caradurez tremenda.
Por supuesto que necesitamos que el sector privado recupere la confianza y mueva el amperímetro, pero para eso hay que bajar drásticamente la inflación y terminar con el déficit fiscal, algo que este Gobierno está haciendo a fuerza de motosierra y orden republicano. La alternativa era seguir imprimiendo billetes falsos para mantener parásitos en Aerolíneas y en ministerios militantes, llevándonos directo a una hiperinflación venezolana. Menos mal que se le puso un freno a ese delirio colectivista.
Igualmente, hay que decirlo con franqueza republicana: si el oficialismo sigue abusando de formas prepotentes y chicanas baratas en lugar de buscar consensos institucionales serios con los gobernadores y los sectores productivos, se van a quedar solos. ¿De verdad creen que se puede gobernar a puro tuit y agresión sin cuidar las formas democráticas ni generar previsibilidad jurídica a largo plazo?