Humor Político
Barrios populares y violencia institucional: el peligro de los discursos de odio
Es indignante ver cómo estos nenes de Twitter criados a chocolatada salen a caminar por los barrios populares con esa soberbia berreta que les imparte el gobierno, creyendo que se van a llevar el mundo por delante. Después pasa lo que pasa: se dan cuenta de que en las esquinas hay códigos, dignidad y una solidaridad comunitaria que la timba financiera y la crueldad libertaria jamás van a poder entender. Nos gobiernan cipayos vendepatrias que aplauden el ajuste salvaje mientras destruyen la universidad pública, el FONID y la ciencia nacional, dejándonos sin soberanía y sin futuro.
Como docente de escuela pública lo veo todos los días en las aulas, los pibes no necesitan que ningún iluminado de Puerto Madero venga a darles lecciones de moral ni a querer patotearlos con discursos importados del norte. Necesitan presupuesto educativo, inclusión, laburo digno y un Estado presente que garantice derechos y no palos. Pero claro, a esta manga de insensibles les molesta el pueblo organizado y por eso mandan a sus militantes a hacer operaciones berretas que terminan exponiendo su propia ignorancia sobre la realidad de nuestra patria.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando este modelo de miseria planificada que solo genera violencia y exclusión en los barrios? ¿No se dan cuenta de que la calle tiene memoria y que al pueblo argentino no lo van a pasar por arriba con tres tuits y un Excel?