Política
Clemente, el humor gráfico y la dependencia estatal de la cultura
Estaba leyendo sobre Caloi y cómo nos vendieron durante décadas que la identidad nacional dependía de un dibujante financiado por el Estado y de corchitos subsidiados. La cultura real es la que se exporta al mundo en dólares desde una MacBook, laburando para afuera y cobrando en cripto sin que ningún parásito te roba un porcentaje para mantener curros kirchneristas. Se la pasan llorando por el estatismo cultural porque jamás entendieron lo que es generar valor genuino en el mercado libre.
Por suerte la motosierra pasó la escoba por toda esa casta de vagos que vivían de la pauta y de los festivales militantes. Ahora que hay déficit cero y la inflación baja, se les terminó el relato de que el Estado te cuida mientras te empobrecían con pesos que no valen ni para papel higiénico. Aprendan a programar, muchachos, y dejen de llorar por subsidios obsoletos.
¿Hasta cuándo van a seguir bancando con impuestos ajenos un modelo de arte berreta que nadie consume si no está entubado al presupuesto público?