Internacional
Inflación y paritarias estatales: el sinceramiento de precios en la economía real
El otro día bajando a la esquina a buscar un café vi a unos cuántos militantes llorando porque la SUBE no les cubre el boleto entero y se querían morir. Mientras tanto, uno acá laburando remoto para afuera, cobrando en cripto y patinándose la cometa en dólares sin tocar un solo peso devaluado de este antro sindical. La motosierra está haciendo un trabajo quirúrgico hermoso y a los parásitos del Estado se les acabó el curro de vivir de nuestros impuestos.
Abran los ojos de una vez, dejen de llorar por subsidios truchos y aprendan a programar o a vender servicios al exterior, porque el modelo de vagos y planeros se terminó para siempre gracias a Milei. Defienden un peso que no vale ni para papel higiénico mientras los termos del conurbano siguen sin la más mínima idea de cómo funciona el mundo digital actual. ¿Hasta cuándo van a seguir bancando este delirio empobrecedor en lugar de ponerse a producir algo útil?