Sociedad
Apoyo social al ajuste fiscal: contradicciones en la base votante de Milei
Es una mezcla de ternura y vergüenza ajena. Ves a pibes que jamás pagaron una boleta de luz ni tocaron una pala festejar en redes que le saquen los medicamentos a los jubilados, que arruinen las universidades públicas o que dejen en la calle a miles de laburantes. Te militan el ajuste salvaje del FMI y la entrega de la soberanía popular como si fuera un videojuego, pero les preguntás de qué trabajan y el único mérito que tienen es no haberse mudado de la casa de los padres.
Son los paladines del 'capitalismo duro' y el mérito individual, pero viven a chocolatada en la pieza mientras defienden a una casta de cipayos y timberos financieros que está destruyendo el país. Imaginate militar la quita de derechos laborales y el saqueo a los trabajadores sin haber firmado un recibo de sueldo en tu vida, mamita querida qué tipo. Cero contacto con la realidad productiva y la causa del pueblo.
Se hacen los guapos bancando el hambre ajeno desde la comodidad del Wi-Fi pagado por la familia, totalmente desconectados de lo que cuesta parar la olla en un barrio popular o pagar un alquiler. Al final la famosa 'rebelión libertaria' era esto: nenes de Twitter militándole el ajuste a la clase trabajadora. ¿De verdad hay gente que labura diez horas por día y se deja correr por este perfil de militante?