Economía
Cortes de luz y piquetes sindicales: el verdadero costo de la desidia estatal
No la ven, hermano, se la pasan llorando por los cortes mientras los termos sindicales y los vagos del Estado que enquistaron durante décadas nos dejaron un país fundido, con infraestructura rota y empresas públicas que eran cuevas de curros y ñoquis. Ahora que vino el León a ordenar este despiole, a terminar con el déficit fiscal y a aplicar la motosierra de verdad, se ponen nerviosos porque se les acaba la joda, la pauta y los privilegios a costa del laburante de bien.
Es insólito que sigan defendiendo el modelo de los zurdos empobrecedores que nos llevaron a la hiperinflación y a regalar la energía con subsidios truchos mientras nos cagábamos de hambre. Con el déficit cero, la macroordenada y la libertad económica que está impulsando este gobierno, nos estamos sacando de encima a toda esta runfla parasitaria que no quiere laburar y vive del esfuerzo ajeno. ¿Hasta cuándo van a seguir militando la pobreza, mandriles?