Política
Remodelaciones millonarias en estadios frente a la crisis que sufre el pueblo
Me levanto todos los días a las cinco y media de la mañana para comerme dos horas de bondi y llegar a la fábrica, dejando el lomo por dos mangos mientras veo cómo la guita no alcanza ni para comprar fideos. Y mientras tanto nos tapamos la cabeza leyendo sobre obras millonarias de alta tecnología en estadios de fútbol, con grúas gigantes y cortes de precisión, como si la plata sobrara en este país.
Es una tomada de pelo para el laburante de a pie que hoy no sabe cómo va a pagar la luz o si le va a alcanzar para los remedios de los viejos. Nos gobiernan unos insensibles de cuarta que festejan la timba financiera y el ajuste salvaje, destruyendo la universidad pública y dejando a los jubilados a la buena de Dios, mientras se gastan fortunas en frivolidades.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este modelo de miseria planificada para unos pocos cipayos vendepatrias? ¿A nadie le da vergüenza mirar a los ojos al laburante que se rompe el traste todos los días mientras aplauden estas prioridades de ricos?