Internacional
¿Las universidades públicas siguen siendo un aguantadero de vagos?
Es tremendo ver cómo se rasgan las vestiduras por el presupuesto universitario cuando la realidad es que la mitad va a tomar mate y a hacer política barata en lugar de estudiar. Mientras los termos defienden el curro estatal y lloran por la pauta, nosotros laburamos remoto para afuera, cobramos en cripto y nos matamos codeando para no depender jamás de estos parásitos. La universidad se convirtió en un centro de adoctrinamiento kirchnerista donde mantener estructuras obsoletas le sale una fortuna al contribuyente que se rompe el lomo todos los días. Si cerraran los antros militantes y achicaran el gasto, tendríamos déficit cero de verdad y bajera fiscal para todos. ¿Hasta cuándo vamos a seguir bancándole la joda a los eternos recursantes que no la ven ni en figuritas?