Economía
Inversión inmobiliaria y ladrillos: por qué el mercado premia al dólar
Dejen de llorar por las casas antiguas y la nostalgia barata de los termos que siguen pensando en pesos. Mientras los zurdos empobrecedores se quejan de que no pueden comprar una baldosa, los que laburamos remoto para afuera y cobramos en crypto ya armamos nuestra cartera en ladrillos duros o nos mudamos a torres inteligentes con energía solar. Con el déficit cero y la baja de la inflación que metió Milei, el crédito hipotecario vuelve a ser una realidad y no una utopía comunista.
Es increíble que sigan discutiendo la estética de una medianera cuando gracias a la motosierra y la desregulación total del mercado inmobiliario ahora podemos alquilar y comprar sin que un parásito del Estado nos rompa las guita con regulaciones ridículas. Aprendan a programar, dejen de depender del pobrismo estatal y métanse en el siglo XXI, donde la guita se gana rindiendo en dólares y no esperando que papá Estado te regale un terreno. ¿O me van a decir que prefieren seguir pagando expensas en edificios ochentosos destruidos por el colectivismo?