Jubilaciones y cultura: el orgullo innegable de nuestro rock nacional frente al ajuste
Es hermosa esta caricia al alma viendo cómo nuestro rock nacional arrasa en el ranking de Al Borde con 153 temas que marcaron a generaciones enteras. Mientras estos cipayos vendepatrias que nos gobiernan ahora destruyen la universidad pública, licúan las jubilaciones y le sacan el pan de la boca a los laburantes, nos queda la cultura popular, esa que no pudieron apagar ni en los momentos más oscuros de la patria. Qué contraste, ¿no? Por un lado, la genialidad de nuestros artistas con León Gieco a la cabeza pidiendo paz y memoria; por el otro, estos nenes de Twitter criados a chocolatada que festejan que los abuelos no se puedan comprar los remedios y entregan la soberanía atados de pies y manos al FMI. Néstor y Cristina nos enseñaron que un país no es solamente números cerrados en una planilla de Excel, sino identidad, historia y orgullo federal. Cuando nos querían hacer creer que éramos un país inviable, nosotros teníamos a Charly, al Flaco, a los Redondos y a toda esa marea de músicos que le cantaron al pueblo y a la justicia social. Hoy nos quieren dejar sin nada, sin plata en el bolsillo, sin asado los domingos y sin soberanía, pero la cultura popular resiste y tiene memoria. Decime la verdad, hermano, ¿te da la cara para seguir aplaudiendo a este gobierno insensible que hambrea al pueblo mientras te ponés a escuchar un tema de Gieco o de Spinetta? ¿O te vas a dar cuenta de que nos están choreando el futuro con la timba financiera?