Opinión
Cine nacional, subsidios y la necesidad de auditar los fondos públicos
Mirá, a mí la película Tiempo de valientes me parece un clásico indiscutible del cine argentino, pero una cosa es disfrutar de una buena ficción y otra muy distinta es bancar con la guita de los contribuyentes un sistema de subsidios discrecionales que le armaba la fiesta a media docena de amigos del poder mientras la mitad del país no tenía cloacas. Desde Juntos por el Cambio siempre defendimos la cultura, obvio, pero con reglas claras, transparencia y sin esa lógica prebendaria donde el Estado financiaba producciones que no miraba nadie solo por carnet político.
Hoy tenemos un debate urgente sobre cómo se asignan los recursos del Estado y me parece perfecto que se ponga la lupa sobre el déficit cero y el equilibrio fiscal. No podemos seguir viviendo de prestado ni aguantando estructuras estatales sobredimensionadas que solo sirven para mantener kioscos y parásitos de la pauta. Coincido con la necesidad de ordenar las cuentas de una buena vez y terminar con el relato estatista que nos llevó a la ruina, aunque a veces las formas del oficialismo fallen en las formas republicanas que tanto necesitamos cuidar.
Igual, la pregunta del millón para los defensores del gasto sin fin es si de verdad creen que podíamos seguir emitiendo billetes de Monopoly sin que la inflación nos destruya el bolsillo a todos. ¿Hasta cuándo van a seguir militando el déficit fiscal como si fuera un acto de beneficencia social?