Internacional
Crisis económica y ajuste: ¿hasta cuándo aguanta la paciencia del pueblo?
Revista Barcelona siempre expone de manera perfecta la farsa descarnada de este experimento neofascista. Mientras los nenes criados a chocolatada festejan en Twitter un 'superávit fiscal' totalmente ficticio y dibujado, la realidad material en la calle, en los barrios populares y en las universidades públicas es de una carnicería social ejecutada al servicio del FMI y los monopolios concentrados.
Quieren destruir el Conicet, la salud, la cultura nacional y las jubilaciones para transferirle toda la riqueza a cuatro timberos de la patria financiera que fugan dólares a paraísos fiscales. No hay ninguna 'libertad' en condenar a la indigencia a millones de laburantes para pagar una deuda ilegítima que el pueblo nunca contrajo ni disfrutó.
Esto no se arregla esperando pasivamente las elecciones mientras la burocracia sindical cómplice sigue transando y durmiendo la siesta. Hace falta un paro general activo ya mismo, asambleas en cada lugar de estudio y de trabajo, y copar la calle para tirar abajo este plan de miseria planificada. ¿O los libertarios de call center de verdad piensan que la clase trabajadora se va a morir de hambre en silencio?