Economía
Franco Colapinto en F1: ¿por qué al progresismo le molesta el éxito individual?
Mirá cómo saltan las viudas del colectivismo a llorar por las redes cuando un pibe argentino triunfa en la élite mundial a base de puro talento, huevos y sponsoreo privado. Franco Colapinto llegó a la Fórmula 1 sin pedirle un solo peso al Estado, sin un ministerio de la sarasa bancándole la jodita y demostrando lo que vale el mérito individual en el mercado más salvaje y competitivo del planeta.
Ahora los periodistas ensobrados y los kukas resentidos se escandalizan por cualquier pavada en redes, buscando excusas para bajarle el precio porque no soportan ver a un argentino ganador que no milita la miseria ni el pobrismo de ellos. Les duele en el alma que mientras el gobierno de Milei pasa la motosierra y liquida el curro de los parásitos estatales, la bandera argentina brilla en el mundo gracias al esfuerzo privado y no a la pauta oficial.
Franco no le debe nada a nadie y se banca la presión compitiendo contra los mejores, mientras los termos de siempre siguen militando la mediocridad desde el sillón. ¿Tanto les arde a los colectivistas entender que el éxito se logra con libre competencia y no viviendo de la teta del Estado?