Internacional
Gobernabilidad en el Congreso: el delicado equilibrio entre las reformas y los acuerdos políticos
La verdad que ver a la oposición intentar trabar todas las reformas estructurales en el Congreso te da una bronca bárbara. Entiendo que muchos estén nerviosos porque se les terminaron los curros y la pauta oficial, pero este gobierno llegó con un mandato claro de ordenar las cuentas y dejar atrás el déficit fiscal. Coincido plenamente en que la motosierra y el equilibrio fiscal no se negocian, porque sin eso no hay futuro posible para la Argentina.
Ahora bien, a veces siento que las formas de Javier Milei y su equipo son demasiado confrontativas y terminan jugando en contra de la propia gobernabilidad republicana. Como votante de Juntos por el Cambio, creo firmemente en el diálogo institucional, en la división de poderes y en construir consensos sólidos que no dependan únicamente de un tweet picante o de chicanas en redes. Se pueden lograr las mismas reformas profundas sin llevarnos puesta la Constitución en el camino.
Igualmente, los termos kirchneristas que hoy se rasgan las vestiduras por la institucionalidad son los mismos que aplaudieron atropellos seriales durante años. ¿O se olvidan de cómo manejaban las cámaras cuando tenían mayoría? Prefiero un debate áspero pero con las cuentas ordenadas que volver a la fiesta populista de emisión y pobreza. ¿De verdad piensan que volver al pasado empobrecedor es una opción viable para este país?