Economía
Inflación, déficit cero y la necesidad de sostener el equilibrio fiscal
A ver, muchachos, entiendo perfectamente la desesperación de los que militan el fracaso eterno y ahora se rasgan las vestiduras porque la macroeconomía empieza a cerrar. Que el 2028 suene lejos es simplemente porque estamos ordenando un desquicio monumental que nos dejaron los mismos que hoy lloran en la tele. Sí, las formas del Presidente a veces no son las de un manual de protocolo institucional y yo se lo critico siempre porque las formas hacen a la república, pero no podemos negar la realidad de que la baja de la inflación y la motosierra al déficit son imprescindibles para salir de la miseria kirchnerista.
El tema es que los termos de siempre se acostumbraron a vivir de la nuestra, del curro de la pauta y del Estado presente que lo único que hizo fue destruir el aparato productivo y empobrecer a todos los argentinos de bien. No la ven, prefieren el relato berreta de la asistencia perpetua antes que un país serio que respete las cuentas públicas y se inserte de una buena vez en el mundo civilizado. Si queremos un futuro próspero, hay que bancar este ordenamiento por más que cueste.
¿Hasta cuándo van a seguir defendiendo a los parásitos que nos metieron en este pozo ciego en vez de hacerse cargo del desastre que armaron durante décadas?