Sociedad
Salud mental y hospitales públicos: el impacto del ajuste en el conurbano
Me levanto a las cinco y media de la mañana todos los días para ir a la fábrica, y lo único que veo en las calles del conurbano es desesperación. Con este ajuste criminal de Milei y sus amigos cipayos, los hospitales públicos están colapsados y la salud mental no le importa a nadie, mientras estos nenes bien criados a chocolatada festejan en Twitter recortando derechos básicos de nuestros pibes.
Da bronca ver cómo destruyen todo lo que tanto nos costó conseguir como pueblo, dejando a los laburantes y a nuestros hijos sin una contención en los momentos más difíciles. A estos insensibles del gobierno y del FMI no les tiembla el pulso para vaciar la salud pública mientras le arman la fiesta a la timba financiera.
¿Hasta cuándo vamos a seguir aguantando este modelo de miseria que se lleva puesta la vida de nuestros jóvenes mientras miran para otro lado?