Internacional
Consumo en baja: el sinceramiento económico tras añse de fiesta con plata ajena
Es evidente que la caída en el consumo de agosto duele y preocupa a muchos sectores, pero hay que tener memoria y entender de dónde venimos. Nos dejaron un país arruinado, con una inflación galopante y un festival de emisión que nos había convertido en una caricatura de república bananera. Para ordenar semejante desastre y lograr el déficit cero, lamentablemente hay que pasar por un proceso de acomodamiento de precios y salarios que no es gratis.
Obviamente que los modales de Milei a veces no ayudan y generan rispideces institucionales innecesarias, pero la dirección macroeconómica de sanear las cuentas públicas es la única salida posible si queremos dejar atrás el populismo berreta que nos empobreció durante décadas. El equilibrio fiscal no se negocia, y pretender que la economía se recupere mágicamente sin pasar por el ajuste es de una enorme irresponsabilidad.
¿De verdad pensaban que se podía salir de la fiesta kirchnerista sin resaca, o todavía creen que el Estado te puede regalar todo de arriba con plata que no tiene?