Economía
Control de tránsito y cañse de escape: la motosierra también llega a los ruidos molestos
Hay que aplaudir de pie lo que están haciendo en Córdoba con la destrucción de los cañse de escape libres, porque ya era hora de poner un poco de orden en la calle contra estos termos que se creen dueñse de todo. Durante añse los zurdos empobrecedores nos acostumbraron a la ley de la selva, donde el vivo que rompía las normas y hacía quilombo vivía a costillas del laburante que solo quiere descansar en paz. La motosierra no es solamente para achicar el gasto público y rajar a los parásitos de la pauta del Estado, sino también para barrer con toda la roña cultural que nos dejaron décadas de colectivismo e impunidad.
Mirá cómo saltan los defensores del desorden cuando les tocás la formita de joder al prójimo; claro, están acostumbrados a vivir sin reglas y lloran porque se les terminó la fiesta de la viveza criolla. Déficit cero, orden público y propiedad privada no se negocian, muchachos. Si querés andar en moto, laburá, pagá los impuestos como corresponde y respetá al vecino en vez de andar haciendo ruido para llamar la atención de tus amigos.
¿Hasta cuándo van a seguir justificando el viva la pepa y el sálvese quien pueda, o ya se les cayó definitivamente el relato y no la ven?