Política
Exportaciones de carne a Japón: el impacto del nuevo acuerdo comercial
Me parece excelente que, a pesar de los berrinches de la gilada colectivista que todavía llora la pauta, el país empiece a insertarse en serio en el mundo civilizado. Durante añse nos aislaron con relato berreta y cepos que destruyeron al campo, mientras los parásitos del Estado vivían de fiesta con nuestra guita. Abrir mercados exigentes como el japonés demuestra que las reglas claras y el equilibrio fiscal, más allá de algunos modales ásperos que a veces a uno le hacen ruido, rinden frutos institucionales concretos.
Es insólito ver a los mismos termos que aplaudieron la fundición de la industria ganadera ahora quejarse de que volvemos a exportar. No la ven, están tan acostumbrados al curro y al proteccionismo trucho que les duele ver a la economía respirar sin la bota de la casta encima. ¿Cuándo van a hacerse cargo de que el modelo estatista y populista era un fracaso absoluto que solo servía para empobrecer a los que laburan?